El juego de Carrió
Por Juliana Zugasti
La carta con la que Carrió abandonó, una vez más, un espacio político fundado por ella misma despierta una segunda lectura acerca de su dimisión.
Nuevamente Carrió se muestra hábil para moverse en lo que desde la Ciencia de la Comunicación se denomina el plano de la Metacomunicación. Se trata del último nivel de significación. Previo a este se encuentran el plano literal (denotativo, para los entendidos) y el simbólico.
La Metacomunicación se relaciona con las reglas de interacción, con el consenso tácito sobre el cual se estructuran las relaciones sociales. Esas reglas se agrupan en lo que se denominan “marcos metacomunicativos”, vale decir, pequeños contextos de la vida social que ordenan los comportamientos. Estos marcos regulan cómo podemos comportarnos en determinadas situaciones, qué es lo socialmente aceptable. Quien no respete estas normas se encontrará en falta.
Rara vez este plano se manifiesta en orden de lo literal porque se vincula al aprendizaje social que cada persona adquiere por el simple hecho de pertenecer a una comunidad y, fundamentalmente porque operan como convenciones sociales incuestionables. La carta de Carrió quiebra esta separación de niveles y pone en primer plano el debate sobre las reglas del juego político….
